Esta historia empieza como todas las historias fantasiosas que engañan a la mente pero tocan el corazón… érase una vez un oruga en un país muy lejano y cerca de tu corazón y del mío…que se preguntaba que era eso de “ser feliz”…como no sabia la respuesta decidió recorrer territorios lejanos que todos conocemos y desconocemos buscando la respuesta a esa interesante pregunta… en el camino apenas saliendo el sol, se encontró con una hermosa mariposa y la oruga audaz procurando hablar fuerte para que la mariposa que revoloteaba sin parar, mostrando sus hermosos colores la escuchara..
- Señorita Mariposa sabe ¿ Qué es la felicidad?.
La mariposa radiante y en movimiento como es ella. le dijo:
- Querida Oruga para mi… la felicidad, es saber quien soy realmente aunque todos lo duden…
La oruga no estando convencida de la respuesta… siguió su camino no le decía nada esta extraña respuesta y se preguntaba internamente como todos ¿y quién o qué soy yo realmente?... algo cabizbaja y cansada, sin comprender aún… decidió seguir su camino…
A media mañana se consiguió con un tronco que se movía… pero
¡Oh sorpresa no era un tronco…era un camaleón! Que mostraba en su cuerpo, el color del ambiente a su alrededor…la Oruga quedo maravillada ante tal hazaña y se dijo para sí… si el señor Camaleón hace tan asombroso acto de magia, seguro que sabe que es la felicidad y de paso me dirá más…¿dónde encontrarla?... salio arrastrándose de prisa con mucha esperanza, como todos lo hacemos de cuando en cuando ante grandes actos y le dijo al asombroso Camaleón
- Sr. Camaleón Ud. que hace tan grandes hazañas… seguro que sabe la respuesta a una pregunta que me embrolla el alma… ¿Qué es la felicidad?
El Camaleón haciendo lo que más sabe hacer… adaptándose y acomodándose y cambiando de nuevo de color… le dijo con gran proeza:
- ¡La felicidad querida Oruga, es no resistirte y unirte a todo… perderte y encontrarte en ello!
La Oruga extrañada de nuevo y pensando y sintiendo que ella era parte de toda esa vasta región…decidió seguir… no tenía caso preguntarlo si conocía el camino a la felicidad… ya que había dado una muy rara respuesta, para una simple oruga…
Aún así siguió su camino y al atardecer se encontró a una interesante Araña que tejía laboriosamente muy inspirada una gran telaraña de un finísimo hilo brillante…los ojos de la Oruga resplandecieron…
y pensó: “al fin encuentro a alguien que parece conocer un gran misterio”… y corrió a preguntarle a la araña
- Sra. Araña conoce Ud. lo ¿Qué es la Felicidad?
La araña apenas levantó la vista siguiendo con su arduo trabajo… y le respondio:
- Querida Oruga La felicidad es nunca olvidar que tu siempre tienes la responsabilidad y la satisfacción de tejer el camino por el cual caminaras…
La pobre Oruga preocupada porque ya empezaba a oscurecer y debía buscar un lugar donde aliviar su frustración y sus dudas para pasar la noche… decidió meterse en una cueva para estar protegida y allí vio que algo oscuro estaba con la cabeza a la invesa, en la cueva y pensó ¡wow pero si está al revés!...
El murciélago lo miro con algo de impaciencia porque lo había venido a interrumpir en su mundo privado…
La Oruga asombrándose con tal hazaña le dijo:
- Sr. Ud. que es tan extraño será que me puede decir ¿qué es eso tan raro que llaman felicidad?
El Murciélago movió sus alas y muy sobrio le contesto:
- La felicidad es ser capaz de irte a tus mundos internos sin temor a la oscuridad y las sombras que se dibujan en ella.
La Oruga aún sin comprender nada … en plena noche, cansada y rendida en su ardua tarea de investigar sobre la felicidad… decidió repasar lo que cada uno de los encuentros en su camino y decidió usar uno por uno… cada uno de sus consejos y poco a poco fue tejiendo… su propio “camino…viendo sus mundos internos sin temor a la oscuridad…sin resistirse, uniéndose a todo…con la plena seguridad de saber quien era…aunque ella misma no pudiera verlo del todo”… se fue replegando poco a poco en una árbol… buscando el camino de su propia felicidad… como tu…como yo….tantas veces hicimos… y así de pronto un día… la “Oruga”….comprendió que ese “espacio interno de reflexión”…le quedaba pequeño…”decidió buscar la luz de nuevo”... al fin y al cabo ya había estado mucho tiempo allí…notaba cambios en ella…aunque no los pudiera ver…de esta manera realizó un pequeño movimiento… “rasgando el velo de su entendimiento”… trazo su camino hacia la luz de nuevo… y realizó un pequeño movimiento… y de pronto la luz era segadora… imponente….”tomó conciencia de sus alas”, eran de hermosos colores… brillaba ante tanta luz… allí estaba de nuevo… y todos la veían con asombro le sonreían…la pequeña Oruga pensó para sí admirando sus hermosas extremidades… ahora se que es la felicidad…es adentrarse en mí misma y desde allí transformarme y sacarlo al exterior… y decidió volar hacia todos sus amigos…compartiendo también su felicidad con ellos…
Con amor…Luz