"Lo único permanente es el cambio" (Buda)
Existen situaciones en la vida que se nos dificultan soltar puede ser un divorcio, una carrera, un grado, etc.… y obedecen a no respetar el libre fluir de la vida… el quedarnos anclados a la angustia y al dolor… se tiende a entrar en una lucha interna y externa que parece siempre girar al mismo centro y literalmente nos quedamos estancados en una experiencia dolorosa… cuando he estado en circunstancias similares se me ha dificultado ver que lo que existe es miedo y apego…
En oportunidades se experimenta una sensación de vacío por implicaciones meramente sistémicas por ejemplo si en mi familia no existe alguna persona que se graduara a nivel superior, por un “amor infantil”, inconscientemente me quiero mantener en la situación para “ser un buen miembro de la familia” y creo una serie de resistencias en el exterior… que en oportunidades me imposibilitan graduarme… y de esta manera ocurre en muchas experiencias de vida…
El apego nubla nuestra consciencia y nos impide terminar los ciclos naturales de la vida... lo más lindo de vivir es que todo cambia… que nada se mantiene estático… ¿queremos acaso nosotros quedarnos inmóviles? (como la línea que indica la muerte)… en oportunidades por más que posterguemos una situación es imposible recuperar aquello que debe cambiar… es como ir contra la corriente… y esto obviamente genera dolor y sufrimiento…
Cuando siento que me cuesta finalizar algo en mi vida empiezo por lo más obvio a limpiar mis estantes, mi casa, a tirar todo aquello que no uso… y así poco a poco empiezo a notar la carga emocional que se mueve… para luego tomar lápiz y papel y descargo mis “estantes emocionales”… una de las enseñanzas más bella que recibo constantemente de la naturaleza es que aquello que ya cumplió su ciclo reproductivo debe morir o transformarse… y la idea es no ir dejando situaciones inconclusas como grilletes en mis pies, que dificultan mi avance…
La vida se encarga de darnos maravillosos maestros ya sea por medio de experiencias o de personas limpiemos nuestras estanterías emocionales… por más que ofrezcamos resistencia a un cambio, por más que lo neguemos… es imposible evitar que suceda y aparentemente retrasamos el dolor, pero lo que no nos estamos dando cuenta es que nos estamos suicidando en vida… porque dejamos de fluir con ella…
Se me dificulta por momentos comprender aunque sienta un profundo dolor, por un cierre… éste se convierte en “el fuego purificador de mi alma” me ayuda a tomar lo mejor de la situación vivida y verla con amor… y es hermoso el poder que tenemos de renovarnos constantemente… abrir nuestras alas a lo nuevo… el desprendernos para volar hacia un nuevo amanecer… esperando con alegría todo lo que está por venir… el ver cada situación con serenidad me lleva a la certeza de que me voy liberando de cargas, para andar ligera y permitir que el suave aliento de Dios… me lleve a volar por alturas hasta ahora desconocidas para mi…
Con amor…Luz