
Siempre me llamó mucho la atención el camino de Cristo y de Buda, en aparente soledad…tengo que admitir que en un momento de mi vida pensé que era el camino a la “iluminación” o la “no neurosis”… hoy reconozco que en definitiva es el camino al reconocimiento del verdadero “YO”… cuando vamos muy dentro de nosotros nos damos cuenta que no queda nada… que todo lo irreal comienza a desaparecer y queda lo que somos… entonces se empieza a vivir la valentía de la soledad.
Y por eso comprendo porque los seres humanos queremos vivir en comunidades, por el miedo a que no me guste lo que veo en mi intimidad… luego al estar supuestamente “solo” que no es lo mismo que estar aislado, empiezo a verbalizar que es otra manera de que nuestra mente tome el control… empezamos a ponerle palabras a lo que sentimos a lo que percibimos y claro nuestra mente requiere alimento, es un camino un tanto sinuoso lo reconozco.
Cuando meditamos vamos a ese lugar…ah pero no con una técnica de meditación especifica… es más bien… cuando hacemos contacto con nuestra divinidad… cuando se experimenta el verdadera éxtasis y la verdadera paz, que viene solo del comulgar con nuestra divinidad, donde todo ya deja de existir y se unifica a la existencia misma, en algunas oportunidades me preguntaba el por qué me costaba tanto llevar a palabras lo que sentía en algunos momentos en las meditaciones… es muy simple, como verbalizar una experiencia única y que cada quien experimenta a su manera, como poder dar de eso a otros si cada quien tiene su propio templo interior a donde acudir y cada uno de nosotros es su propio mundo y vibra de una manera determinada, única e importante para el universo entero.
Sólo en ese espacio intimo de mi soledad…consigo el amor, consigo lo que soy y aprendo a disfrutarme… lo veo como sumergirme y nadar profundamente por las aguas de mi divinidad respirando energía universal y cuando salgo de allí puedo maravillarme de la belleza que veo afuera.. porque aprendo a encontrarme en los espacios vacíos que encuentro a mi alrededor… y lo lleno con mi esencia… porque justo allí me encuentro y jamás me pierdo…
Algunas personas hablan de soledad como “carencia de contacto”, desde mi punto de vista lo percibo como un “autentico contacto”… el estar en estado meditativo, sin procurar llenar ningún espacio interno (leer, realizar alguna labor física, escribir, etc.)… es realmente sentirse libre, es despegarse de todo lo que aparentemente es importante en nuestra vida y transcenderlo… quizás soy algo ilusa procurando explicar algo que es totalmente personal, una vez más sólo quiero expresar la semilla que surge en mi interior y que poco a poco se convierte en una planta con profundas raíces… y que me lleva a disfrutar del amor de una manera más limpia y en completa entrega.
Si quieres profundizar más en este tema te invito a realizar nuestro curso online Procesos Psicoespirituales
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Con amor…Luz.