3 de junio de 2009

El océano



A pesar de que los acontecimientos más increíbles de la historia de la humanidad ha caído en una suerte de olvido inducido (la historia también muere y vuelve a renacer), aún tenemos en nuestro átomo simiente, grabaciones magníficas que se manifiestan en sueños indescriptibles, donde sentimientos absolutamente ajenos a nuestra realidad, actúan y se suceden junto a imágenes fabulosas.
Muchos de estos sueños nos hablan de un pasado de fantasía, que fue perfectamente real y que nos inspira a volver a ella en una versión mejorada.

Aquel pasado no fue mejor, tan solo la piscina estaba perfectamente atemperada y la profundidad no era mucha.


Luego de aprender a nadar, fuimos lanzados al frío océano, y nos hundimos muchas veces en ella, pero poco a poco aprendimos a flotar y luego a nadar.


Ahora somos seres de casi todos los mares, pero la verdadera gloria se alcanzará cuando estemos conscientes, de que no somos peces, Somos el océano.


J.

2 comentarios:

Luz Rodríguez dijo...

Asi es J... muy bello y si el crecimiento es una espiral constante...siempre en ascenso... y que hermoso quedarnos con lo mejor de lo vivido y experienciado...

Gracias.

Con amor... Luz.

Ps. Carmen Gloria Segovia dijo...

Yo elijo concientemente ser pez y aprender la maravillosa sabiduria de ser un delfin entre la manada, fluctuando entre jugar en la superficie o sumergirme mas hacia el fondo segun fluya mi juego individual o el de la manada...el oceano es demasiado infinito y en sus profundidades la falta de luz no permite ver